viernes, 29 de febrero de 2008

"Si logramos sembrar suficientes dudas, los votantes socialistas se quedarán en casa"

Si Zapatero quería tensión, el PP quiere dudas. El secretario de Comunicación del PP, Gabriel Elorriaga, ha desvelado en el diario británico Financial Times la estrategia básica de su partido de cara a las elecciones del 9-M.

"Nuestra estrategia se centra en sembrar dudas en los votantes socialistas [...], sabemos que nunca nos van a votar, pero si logramos crear suficientes dudas sobre la economía, la inmigración y los nacionalismos, quizás se queden en casa", argüye.

El objetivo de los conservadores, según Elorriaga, es lograr una abstención lo suficientemente alta para lograr la victoria. "Será complicado incrementar nuestros votos. El PP tiene una imagen muy de derechas en este momento. Nuestro propios votantes se consideran más de centro que el PP", ha reconocido Elorriaga.

Por contra, el PSOE tiene un margen muy amplio de crecimiento. "Pero sus votantes son menos disciplinados que los nuestros", afirma el secretario de Comunicación del PP, quien reconoce que su mensaje va dirigido a los votantes socialistas.

Objetivo, el votante socialista

"Nosotros estamos diciendo a los votantes socialistas que su Gobierno no está aportando soluciones a sus problemas. El resultado electoral depende del impacto de ese mensaje", considera Elorriaga.

FT: "Rajoy ha movilizado durante estos cuatro años a su electorado con crispación"

Financial Times muestra al presidente Zapatero como un líder de diálogo, de consenso, frente a un "Mariano Rajoy que ha movilizado durante estos cuatro años a su electorado con la estrategia de la crispación".

Sin embargo, "el líder de la oposición se muestra ahora como un líder que no quiere división", explica el diario.
Fuente: PUBLICO.ES - Madrid - 29/02/2008

Esto me recuerda a la célebre frase de Goebbels,
«Una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad»

jueves, 28 de febrero de 2008

España: La derecha y el dinero de la gente


La derecha tiene una idea perversa y falaz, que les interesa mantener y difundir para lograr que el dinero fluya sin dificultades a...¡a sus propios bolsillos!

El número dos del Partido Popular por Madrid no es nuevo en política, como se quiere hacer creer. Es uno de los grandes empresarios, que llegó a donde llegó gracias a sus amistades y su cercanía al poder. Y su querencia por la lucha política se comprobó claramente cuando hizo frente a diversas ofertas de adquisiciones de acciones de su empresa en los últimos tiempos. Pero, como a tantos grandes empresarios que andan siempre enredando y tratando de influir en las decisiones políticas, le gusta decir que, hasta ahora, no estaba en política.

Como expresión de su ideología de derechas y liberal-intervencionista acaba de proponer una vez más como primera expresión de su ideario político que debe disminuirse la presión fiscal porque según él "donde mejor está el dinero es en el bolsillo de la gente".

A bote pronto, cabría decirle que, en todo caso, el dinero que está bien en el bolsillo de la gente es el que puede permanecer en él. Porque debería saber que casi el 60% de las familias españolas tiene ingresos que no le permiten llegar a final de mes. Luego, no cabe pensar que su dinero permanezca mucho tiempo en sus bolsillos, ni para bien, ni para mal.

Pero lo que más en serio reflejan estas declaraciones del político de la derecha es una idea perversa y falsa, que les interesa mantener y difundir para lograr que el dinero fluya sin dificultades a ... ¡sus propios bolsillos! y no a los de la gente en general.

En opinión de Manuel Pizarro el dinero que se mantiene en manos del Estado se dilapida y, para no tener que devolvérselo a los ciudadanos -en alusión a la medida propuesta por los socialistas-, lo mejor que se puede es no habérselo quitado con anterioridad a través de los impuestos.

Lo primero que conscientemente oculta una persona tan bien informada como Pizarro es que quien dilapida en realidad el dinero no es el Estado, en general o en abstracto, sino quienes en un momento dado lo controlan y, sobre todo, los procesos de acumulación basados en una contribución constante del estado al beneficio privado.

Un ejemplo palmario lo hemos vivido en los últimos años, cuando el estado ha tenido que venir en ayuda de varios bancos (Banca Catalana, Rumasa, Banesto, Banco de Santander...) que habían incurrido en pérdidas o fallos gravísimos o simplemente dolosos de gestión, y que tuvieron que ser tapados con dinero público. O cuando prácticamente todo el sistema financiero español sin excepción especuló contra la peseta en la última crisis del sistema monetario europeo. O cuando ahora son los bancos centrales los que dedican cientos de millones de euros y dólares a salvarles la cara a los bancos por sus operaciones temerarias con el dinero de la gente (algo, por cierto, que no parece llamarle la atención a Pizarro). O cuando sociedades de inversión como Gescartera se llevaron millones de euros de los inversionistas (no se sabe bien si con su propia complicidad).

Por no hablar del dinero que le cuesta a los estados la existencia de paraísos fiscales, las leyes que facilitan la relocalización de las empresas sólo para que ganen cada vez más dinero, la evasión fiscal de las grandes empresas, su ingeniería financiera...

Pizarro, y tantos como él, podrá decir lo que quiera, pero lo que de verdad cuesta dinero al estado y representa una bruta dilapidación no es la imposición ni el gasto social que quieren reducir al mínimo, sino el hecho hoy día innegable de que el capitalismo se haya hecho corrupto y que los capitalistas estén cada vez menos dispuestos a contribuir con su riqueza al bienestar colectivo.

Es verdad que hay políticos corruptos que aprovechan la opacidad del sistema y desvían los legítimos recursos del Estado hacia actividades y beneficios privados. Es verdad que en España, como en tantos otros países, hay administraciones públicas esquilmadas, mientras que muchos de sus responsables son millonarios a base de concursos públicos adjudicados a empresarios amigos o de decisiones políticas que se toman solo para satisfacer a las elites empresarial y política. Pero eso, en realidad, es pecata minuta. El robo grande está en otro sitio: en el comportamiento de las grandes corporaciones y de los bancos, verdaderas sanguijuelas del dinero de los ciudadanos.

Lo que no dice Pizarro es que él mismo, un ex-presidente de una multinacional ya de por sí involucrada en corrupción, en maniobras políticas de todo tipo, en prácticas oligopólicas de dominio del mercado, en atentados medioambientales... es la expresión simple y paradigmática de la corrupción y la dilapidación de recursos que tanto critica.

Lo que debería explicar el candidato Pizarro es si él es partidario de mantener las estrategias que prácticamente garantizan el fraude fiscal generalizado entre las clases altas. Si le parece correcto que España esté condenada a ir en la cola de Europa en cuanto a gasto social. Si cree que los que menos ingreso tienen deben estar condenados a no gozar de los bienes que le resultan inalcanzables cuando los proporciona el mercado (educación, salud, infraestructuras, ayudas a la dependencia...).

El fraude fiscal, precariamente perseguido por las instituciones y al que recurren, delictivamente, los más ricos para conservar su patrimonio, y sobre lo que no dice nada Pizarro, es la dilapidación del estado. O el tipo único que propone y que afecta mortalmente a la concepción progresiva del sistema fiscal.

Y lo que no dice tampoco Pizarro es que, en realidad, lo que propone cuando dice que el dinero debe estar en el bolsillo de la gente es que el estado no tenga dinero para financiar hospitales, escuelas, universidades... y que entonces sean los capitales los que las construyan para hacer negocio con ello, aunque eso signifique que sólo los podrán disfrutar los que tienen dinero para adquirirlos a elevados precios de mercado.

Lo que busca Pizarro y su partido, sin tener la valentía de decirlo públicamente, es abrir la puerta a la privatización de los servicios públicos.

Siguiendo su lógica, y si se aplicaran sus propuestas, la mayoría de los ciudadanos se encontrarían con más dinero en sus bolsillos, pero con una cantidad en cualquier caso insuficiente para poder hacer frente a mayores gastos a la hora de acceder a los servicios ahora públicos pero luego privados.

Si ya están aumentando increíblemente las desigualdades en España, ¿cuánto no crecerían con las medidas que propone Pizarro y su partido?

Se presentan como portadores de propuestas "modernas" pero en realidad lo que buscan es encerrarnos de nuevo en la caverna para disfrutar ellos solos de todo. No les hagamos caso. No nos conviene.

Fuente: Editorial de febrero de altereconomia.org

miércoles, 27 de febrero de 2008

Valoración sobre el debate Zapatero-Rajoy


¡Qué gran alegría poder disfrutar de debates electorales! Desde 1993 España no ha vuelto a celebrar debates para las elecciones generales por la desidia y miedo de la derecha. Cuanto menos se sepa, mejor. Hasta que vieron su error.

¿Ganador? Ninguno. Perdedores, tampoco. En mi opinión ha habido un empate, más por la falta de dureza de Zapatero puesto que podría haber sido mucho más contundente en todos los temas del debate. Los marcos de referencia, que tanto invoca George Lakoff, Zapatero no supo huir de los marcos de Rajoy e imponer los suyos propios, imponiendo su mensaje y la realidad según el Partido Socialista. Lo que queda en la retina del espectador (y votante) es la contundencia y un mensaje dirigido sin posibilidad de una réplica más contundente. Zapatero estuvo muy convencido, eso sí, de lo que decía y defendía.

De Rajoy no podría decir, sinceramente, que haya estado por encima de “normal”. Para mí hay cuatro cosas en las que ha caído su argumentación:
-decir que España importa delincuentes, volviendo al discurso xenófobo de asociar delincuencia con inmigración.
-no conocer la “regularización del bonobús” del gobierno conservador del que formaba parte.
-acusar al Presidente del Gobierno de “agredir a las víctimas”. Si la legislatura con menos víctimas del terrorismo que ha habido, el intento de llegar a la paz y al fin de la violencia es agresión… ¿qué opinará el conservador de los años que ETA asesinaba a más de 100 personas al año?
-eludir todas las preguntas que le refirió Zapatero sobre la propuesta conservadora de volver al trasvase del Ebro. Rajoy es muy experto en hacer oídos sordos a lo que no le interesa, sufre de una “sordera electoral” crónica y esperpéntica.

Como siempre de los gráficos y datos podemos hacer mil manipulaciones. Si como dice el conservador había dos millones de parados y ahora doscientos mil más… hay más parados, sí, pero si se oculta que ha habido tres millones de nuevos empleos y ha aumentado la población activa y la cotización a la Seguridad Social… entonces son buenas cifras, ¿no es así?

Criticar por criticar. Sin propuestas. No se ha atacado ni mencionado la pretensión conservadora de eliminar derechos sociales. Que Rajoy se siga poniendo al lado de Sarkozy y Merkel: Sarkozy se enfrenta por fin a que los franceses se despiertan y ver su verdadera cara, el déficit comercial francés se dispara, el poder adquisitivo se resiente por la congelación de salarios (en eso Rajoy es experto en Administraciones Públicas) y la inflación sube; y de Merkel, su gran coalición hace aguas por la vuelta al discurso social del SPD y su entendimiento, espero que fructífero, con Die Linke.

Por lo demás, fue un debate-batidora de los argumentos que se han venido masticando durante este cuatrienio por ambas partes, un más de lo mismo que me aburrió hasta cierto punto.

El segundo debate sí creo que será el debate decisivo, que más cale en las opiniones del electorado y pueda empujar al voto hacia una de las dos opciones. Y Zapatero, si gana ahí, gana. Pero la izquierda para ganar, o es contundente, o no mueve a las urnas.

martes, 26 de febrero de 2008

1er asalto y el bonoBUSH de Rajoy

El debate de ayer poco ha servido para que la gente decida su voto, es más creo que lo que ha hecho es afianzar la decisión de cada ciudadano con respecto a su elección para el próximo 9 de Marzo.

Es cierto que las encuestas y la sensación que tiene la gente es que Zapatero lo ha ganado, pero no por goleada.

Desde mi punto de vista, el debate ha mostrado lo que venimos viviendo estos últimos 4 años; el continuo enfrentamiento de la Oposición del PP con respecto al Gobierno.

Zapatero dedicó sus exposiciones a defender y comparar su gestión -lícito-. Con datos, ofreció la mejora del país con respecto a los Gobiernos de Aznar (en el cual formaba parte Rajoy) y con respecto a otras grandes potencias europeas. Es cierto que pecó de triunfalismo, pero su legislatura puede pasar el aprobado.

En cambio, Rajoy se dedicó a lo de siempre, a lo que nos tiene acostumbrado el PP. A mentir, a desprestigiar, a criminalizar y a dar una visión catastrofista de España y su futuro. Todo por medio de la crítica y sin dar solución alguna.

Así, con su discurso demagogo, populista y paternalista.. aderezado de una sinserie de tics... se preocupó en acusar a Zapatero de estar junto a ETA y de traicionar a las víctimas; a acusar a los inmigrantes que trabajan y cotizan a la Seguridad Social de ilegales, de aprovechados de los servicios públicos, de delincuentes; a acusar a los nacionalistas de casi terroristas; de ver a España al borde del precipicio en cuanto a su unidad y futuro económico.
Eso sí, como si de un "padre" se tratase nos deleito con su preocupación por los más desfavorecidos y sus problemas... pero quién se lo va a creer cuando lleva como número 2 y supuesto Ministro de Economía a una persona que ha ganado 40 veces más este año que el Presidente del Gobierno¿?.

Este debate ha servido para combatir esa idea que muchos tienen sobre los políticos de que todos son iguales. Es cierto que adolecen del alejamiento a la ciudadanía y de preocuparse por los grandes problemas en vez de los del día a día. Pero lo que sí que se ha podido ver son las distintas maneras de gobernar y actuar entre PP y PSOE. Mientras unos buscan el poder a cualquier precio y con el apoyo de la mentira (PP), otros lo intentan a través de políticas y con el apoyo y convencimiento de los ciudadanos (PSOE). Y por supuesto, el talante y las formas.... así a las afueras del recinto donde se celebró el debate un centenar de hooligans del PP intentaba abuchear a Zapatero a su llegada, y que curioso, Rosa Díez (la de las lágrimas en Somosaguas) estaba entre ellos. Para que luego se quejen de los abucheos en Parla, en Galicia o donde vayan."Pero así es la derechona; a Dios rogando y con el mazo dando".

En cuanto a las propuestas de futuro, pocas, sí algunas medidas de campaña, pero no cómo van a afrontar temas decisivos en los próximos meses. Espero que el próximo lunes tanto los socialistas como los populares muestren su programa para los próximos 4 años. Aunque viendo a Rajoy, tras el debate y estos cuatro años en los que ha tenido mucho tiempo para crear alternativa, con poco nos va a deleitar.

Por último, mostrar mi desilusión de no poder ver un debate donde todas las fuerzas políticas ofrezcan sus programas.

domingo, 24 de febrero de 2008

El desinfle conservador


Pizarro se desinfló. Su demagogia se quedó hueca, su catastrofismo causó rechifla frente a la tranquilidad y experiencia de Solbes para manejar el tema económico. Logros del cuatrienio frente a vaticinios insulsos y mezclas de terrorismo y economía. Pizarro debe tener ganas también de debatir de lo que no toca en un encuentro específico sobre economía, pero hasta ahí se desinfla igualmente.

Por fin, un milagro: la derecha ha reconocido su derrota en el debate. Menos él, que debe de vivir en una realidad paralela. Es casi como presenciar un milagro divino: la derecha reconoce la realidad en la que vive, desde el partido conservador hasta el coro mediático.

Rajoy es aficionado a esconder el bulto: no habla de Lamela, no habla de Gallardón, no habla de que él como mucho es solo la cara de la campaña y nada más. Ahora no ha reconocido abiertamente que Pizarro pudiera ser ministro de Economía si la derecha ganara. Pero, ¿no es para eso porque se afilió al partido y se incorporó a sus listas? Pizarro tiene un afán obsesivo por quitar y quitar: Ministerio de Vivienda, Oficina Económica, privatizar pensiones, quitar agua al Ebro… en quitar derechos sociales como la adopción eso se lo deja a Rajoy. Si Pizarro sigue quitando se quedará sin nada, ¿será solo diputado? Rajoy se ha acobardado, el partido conservador huye de su fichaje estrella y desdice sus propuestas desacordes con el programa electoral.

Primero el caso Aguirre-Gallardón, luego el silencio por la resolución del caso Lamela, otro silencio más ante su derrota al fallar el Constitucional que la Ley de Igualdad cumple con la Constitución, el anuncio de eliminación de derechos sociales, los autoplagios a las campañas electorales de Guatemala y México, y ahora… el desinfle Pizarro.

Rajoy demuestra más y más su nula capacidad de liderazgo. Yo sigo repitiendo, ¿quién quisiera dejar España bajo su gestión? Seria más rápido dejar todo en manos directamente de Doña Cuaresma, que tanto manda por las espaldas.

sábado, 23 de febrero de 2008

A las elecciones


La campaña más reñida de la historia de la España democrática ha comenzado. Se enfrentan de nuevo dos conceptos de entender España: por un lado la España reformista, social y abierta y por otro la España nacionalista, reaccionaria y crispadora.

Y estos calificativos son ciertos, en referencia a la derecha, me atrevo a decir que por desgracia. Nunca antes ha estado tan en peligro los avances sociales como en 2008: la izquierda que no se mueve a defender el mantenimiento de las reformas y la derecha monolítica con un solo pensamiento, que es que la izquierda jamás, jamás y jamás.

La movilización de la izquierda es más esencial que nunca. La victoria no puede ser por la mínima: la izquierda o es fuerte en el Parlamento o caerá, y ahí está Italia para dar una muestra de que no hay que depender de una amalgama de partidos. La izquierda debe gobernar y apoyarse en sus votos, como única garantía del mantenimiento de la política reformista.

La izquierda ha cometido errores, se ha quedado corta, no ha sabido imponer su postura. Ese último error es el fatal: marcar el discurso político frente al adversario da mucha más ventaja. El Gobierno socialista ha realizado grandes logros en este cuatrienio en muchos campos: no ha sabido darles la importancia necesaria. Porque esos logros son lo que se hayan en peligro, no se han vendido como deberían haberse hecho para ahondar la distancia frente al partido conservador, no se ataca con la suficiente dureza los puntos flacos conservadores: el caso Gallardón, el desinfle Pizarro, la no renovación de la cúpula, la deriva ultraconservadora, la fragilidad de Rajoy, la caída de los centristas y la subida de los halcones son cada vez más y más alarmas rojas que se ciernen sobre el futuro. Unido a un sector de sus apoyos mediáticos y sociales envalentonados y rayando la petición de revancha. Hay quien no aprende de la historia, hay quien insulta el evangelio de Cristo en su nombre.

La necesidad de la victoria de la izquierda radica en mantener las reformas, y en propiciar un nuevo terremoto en el seno de la derecha española, que lleve bien a la rectificación y se homologue a la CDU alemana, los Moderados suecos, la UMP francesa y el PSD portugués; y se aleje de las tácticas berlusconianas, del populismo de Haider y cualquier xenofobia y extremismo como el Vlaams Belang y Fortuyn. Sólo entonces la alternancia izquierda-derecha podrá ser bien aceptada por todos los españoles. Bien eso, bien llevar a la verdadera fractura de la derecha entre el búnker conservador y el centroderecha moderado, y que cada uno busque la hegemonía derechista. El partido conservador actual es peligroso porque es un atrapalotodo, una amalgama del centro a la extrema derecha unido por el objetivo que antes comentaba: la izquierda jamás, jamás y jamás.

Por ello, yo recomiendo el voto para el Partido Socialista Obrero Español, y para Izquierda Unida, esta última con muchas reservas. Si algo es la izquierda es protesta, es presión. Protesta por un mundo mejor, presión para no desviarse del camino marcado. Y cuando más apoyos consiga la izquierda más libre será de seguir esa vía: la vía de la socialdemocracia, sin cortapisas, sin peligros, con toda una mayoría social para abrir y asentar la sociedad alternativa, la sociedad libre.

Os pido que votéis ante todo, con libertad. A quien sea, por supuesto. Votad conforme a vuestra conciencia e interés, votad por amor a la democracia y al mantenimiento de los derechos que se hayan en peligro.

viernes, 22 de febrero de 2008

La alternativa de Rajoy


Echando la mirada atrás, desde las pasadas elecciones, me gustaría analizar la alternativa que los españoles han tenido y tienen en el Partido Popular.

Desde el primer día que ocuparon sus asientos en la oposición, tras el 14M de 2004, los populares no aportaron ni aportan una alternativa eficaz y responsable de gobierno. Al revés, se han dedicado a poner obstáculos en la acción política y de gobierno, oponiéndose a propuestas aprobadas por todos los partidos políticos como la Ley de Memoria Histórica, la retirada de las tropas de Irak, el proceso de pacificación en el País Vasco, las leyes sociales, etc. Es más, es ahora cuando han empezado a lanzar las únicas propuestas de la legislatura y claramente tienen un transfondo populista y electoralista.

El “NO” ha estado presente en sus continuas intervenciones en el Congreso, aderezado con una visión de un futuro apocalíptico de caos y destrucción. Así, hemos tenido que escuchar machaconamente que la unidad de España estaba en peligro [cuando ahora nos deleitan con el ¿quién ha dicho en el PP que España se rompía?]; que los terroristas marcaban la agenda de Zapatero [cuando es el momento de la Democracia en la que hay un mayor número de asesinos etarras en la cárcel]; que la familia iba a desaparecer [cuando no hay signos de poligamia en ningún matrimonio español]; que los asesinos del 11M no estaban en desiertos y montañas muy lejanas [cuando hay una sentencia en la que se ha desbaratado la teoría conspirativa de Aznar, Acebes, Zaplana, La Cope y El Mundo]; que la educación de la ciudadanía traía casi, casi la persecución de los religiosos [cuando la Iglesia sigue con sus privilegios en materia educativa]; que la economía española se encuentra peor que con el crack del 29 [cuando el paro y el crecimiento es hoy mayor que cuando Aznar dejó la Moncloa]; que España iba a ser un coladero de inmigrantes [cuando se ha llevado un proceso de regularización necesario y obligado en base a los derechos de las personas y que en Europa están empezando a tomar como modelo] … y así en múltiples cuestiones.

Junto a esta falta de propuestas está su manera de gobernar allí donde son alcaldes o presidentes de comunidades autónomas. La criminalización, el desprestigio, la mentira y el chanchulleo son las pautas que marcan la gestión de los populares. Casos tan recientes como el “guateque” de los funcionarios del Ayuntamiento de Madrid, las denuncias anónimas de Lamela con respecto al Severo Ochoa en Leganés o en lo más cercano, las irregulares concesiones de obras de la exConcejal de Latina del PP.

El resultado de estos cuatro años no es más que el asilamiento propio del PP y su enfrentamiento continuo con todas las fuerzas políticas y sociales. Y ahora, encima, cuando les abuchean, acusan a los socialistas de ser los responsables de la tensión y crispación. Sin justificar la violencia, hay un refrán que dice “quien siembra vientos, recoge tempestades”.

Es cierto que tampoco la gestión de Zapatero ha sido tan maravillosa como nos la ponen y que la única opción de voto es el PSOE. Pero lo que sí que creo es que la opción del PP es la de siempre; una derecha extrema encabezada por la marioneta “Rajoy” y dirigida por las caras de siempre, Acebes, Zaplana, Astarloa, Mayor Oreja, Trillo… y por supuesto, Aznar. Una derecha alejada de los ciudadanos y cercana a los poderes eclesiales y económicos.

Pero qué podemos esperar de un candidato que nos promete como primera medida - si gana las elecciones - de encargarse de precios, salarios y pensiones ... cuando fué incapaz como Ministro de afrontar los escandalosos redondeos con la llegada del euro.

Si hay algo que siempre me ha llamado la atención de las campañas electorales, eso ha sido los lemas o esloganes. Cómo resumir en una pequeña frase todo un programa y centenares de ideas que cada partido político difunde para convencer a los ciudadanos que voten por esa opción y no por otra. Este año, el PSOE ha optado por varios, pero me gustaría comentar dos en concreto: "vota con todas tus fuerzas" y "defender la alegría". El primero parece simple, se trata de una simple llamada a la participación. Sin embargo, en mi opinión, esconde algo más. Hacer algo con todas tus fuerzas significa realizar una acción poniendo todo el empeño e ilusión y creyendo que, no sólo es lo más correcto, sino que también que se trata de algo factible y con muchas posibilidades de que salga bien y nos aporte algún beneficio. Y en el fondo, eso es el voto, se trata de un pequeño acto de fe, una pequeña contribución a la mejora de nuestro entorno pero también al de la mayoría. El voto no debería ser sólo una apuesta personal sino también un acto de solidaridad, una elección de lo que puede ser mejor para todos y no sólo para unos pocos. Porque la única forma de mejorar la sociedad es teniendo una visión más amplia de la situación de todos los que la componen. Creo que eso es lo que significa este lema del PSOE y creo que no sólo está dirigido a la gente que está claramente posicionada ideologicamente, sino también a los que dicen no creer en la política y no tienen clara cual puede ser su contribución a una verdadera democracia. Asique, el 9 de marzo, votad con todas vuestras fuerzas, pensando en cual es la mejor opción para la mayoría de los españoles. Con respecto al segundo lema, he oido varias interpretaciones. desde las que lo han tachado de cursilada e ingenuidad, hasta aquellos que han querido parodiarlo con dudosa gracia en mi opinión. He perdido la cuenta de cuantas veces se ha roto o hundido España en los últimos cuatro años. Esa política del miedo, del desastre impulsada por el PP puede resultar graciosa o absurda para algunos pero no debemos olvidar que también puede ser creible para otros. Por esa razón, es necesario que todos hagamos un esfuerzo por conocer los verdaderos hechos, olvidarnos de los que quieren ocultar la verdad de los mismos con sus gritos. Defender la alegría consiste precisamente en esto, pero también en darnos cuenta de algo muy importante: la política, la haga quién la haga no es la única causa de todos los problemas de la sociedad, pero tampoco es la única solución. Defender la alegría significa luchar contra todos aquellos que aprovechan la desidia para manipular y obtener benficios personales. En definitiva, espero que el 9 de marzo, los españoles votemos con todas nuestras fuerzas para defender la alegría de aquellos que creen en una verdadera democracia y en el avance hacia un país un poco más justo para todos. Esta es mi interpretación, pero seguro que vosostros teneis la vuestra y estoy deseando leerla.

miércoles, 20 de febrero de 2008

El deporte del PP


Hace unos días veíamos como el señor Rajoy contrarestaba el golpe de efecto sufrido por el apoyo de artistas a Zapatero, organizando un mitin con deportistas de elite a su espalda. Gimnastas, altetas, futbolistas le guardaban la espalda al candidato del PP, y se lo agradecía ofreciéndoles más dinero, más dinero al deporte de elite, más dinero para mantener a deportistas en los centros de alto rendimiento, más dinero para promocionar el deporte. Pero yo me pregunto, ¿ y porque no invierte ese dinero en deportistas jóvenes que aún no están en la elite ?, en deportistas que entrenan en campos de cemento o tierra y ven muy dificil el poder costearse las actividades deportivas por ser de alto coste. Porque como sabemos, aquí en Madrid para practicar deporte hay que practicar el de alto riesgo, el de campos detrozados, canastas caidas, porterias oxidadas y sin redes, campos llenos de agujeros de años y años de abandono. Pero claro, ahí nos enseñan cuales son las prioridades de la derecha, enriquecer, enriquecer y seguir enriqueciendo. ¿Necesitarán más dinero Jesús Carballo, Niurka Montalvo o Almudena Fernández?, yo pensaba que vivían de equipos federados que les pagan una millonada, a parte del programa ADO, que les aporta una inyección económica anual para poder dedicarse en cuerpo y alma al deporte. Quizás lo necesite más Emilio Butragueño que ya no juega al fútbol a sus cuarenta años y a lo único que se dedica es a jugar con los veteranos, me imagino que no tendrá aún pensión.
Difícil comparación tienen los que se dedican a mercadear con los que ganan premios noveles, cervantes, premios cinematográficos, etc, quienes participan del desarrollo cultural de nuestro país y hacen que nuestro lenguaje y nuestra cultura(eso de lo que nos examinara Rajoy si gana) lleguen fuera de nuestras fronteras. Personas que no han pedido ni un euro en esta camapaña cuando salen apoyando a Zapatero y que su único lema es: " Defendiendo la alegría". Será porque Zapatero ha demostrado en estos cuatro años que lo verdaderamente importante es que los ciudadanos se sientan felices, cómodos y que puedan visionar un futuro menos oscuro. Creando leyes para todos los ciudadanos, para ayudar a lo mayores con la ley de dependencia, iguala en derechos a todo el mundo al reformar el código civil para que las personas que son homosexuales puedan casarse, creando los permisos de paternidad y las ayudas por hijo, que antes no existían, poniendo al alcance de los jóvenes rentas para porder alquilar viviendas y sobre todo siendo un Presidente que no se escondido de nada, que ha dado la cara siempre que se le ha necesitado o se le ha pedido, recordemos que en el último mandato del PP-Aznar, nunca fue al Senado y lo dejó aislado.
Su política es la de levantar la mano, y no para pedir la vez o el turno de palabra, sino para estirar el brazo y dar sombra al suelo. Que gobierne el PP solo conseguiría más retraso, olvido de los jovenes y que estos últimos cuatro años no hubieran servido para nada, que todo el progreso en derecho sociales se pare y volvamos a estar estancados.
Esperemos que la foto se la termine haciendo solo.

Chema.-

Manifestación por la sanidad pública


Esta tarde he acudido junto con Chema, David y Pablo a la manifestación en defensa de la sanidad pública y contra la campaña de desprestigio del Partido Popular para denigrar al doctor Montes y a la sanidad pública.

A pesar de la lluvia, que no ha dado tregua, el número de manifestantes ha sido razonable. Ni venidos de toda España con un bocata bajo el brazo como hacen otros, ni con un helicóptero contando millones y millones. La verdad es que quien cuente millones de personas en una manifestación debería pasar por el alcoholímetro…

Manifestantes de diversas tendencias: sindicalistas, de movimientos sociales, y, sobre todo, simples ciudadanos.

Porque estamos muy cansados de que el gobierno autonómico se dedique a no mejorar la sanidad, a perjudicarla, a entregar los nuevos hospitales a fundaciones y empresas privadas sin ningún control por la transparencia.

Con la vida y salud de los pacientes no se juega, ni con el trabajo de los médicos y demás profesionales. Demasiada carga de trabajo tienen ya sobre sus espaldas, para encima sufrir el acoso de la derecha madrileña.

Como Latina y Carabanchel, tantos años luchando por la concesión de los terrenos de la cárcel para la construcción de un hospital público (público, que no se entera Aguirre). Tuvieron que venir las elecciones autonómicas para que desde la región de Madrid se acordaran de nosotros, olvidados nos tienen. ¿Y ahora? Mucho hablar Aguirre y no ha hecho nada. Ya el Gobierno central ha prometido la concesión de los terrenos, pero sólo por uso público. Al igual que tuvimos que esperar al Gobierno socialista a que se cedieran camas del Gómez Ulla para evitar el colapso de otros hospitales.

No nos merecemos gobiernos que nos degraden nuestra sanidad, la única de la que nos podemos beneficiar, y a la que tenemos derecho.